Cabeza de tele
Hoy babeo con Brothers & Sisters, Chuck, Dexter, Fringe, Grey's Anatomy, Lost o Pushing Daisies (y un "etc." un tanto extenso... y creciente), pero si debo listar las seis series que no solo en su momento fueron significativas, sino qué, y pese a los años, aún me dibujan una sonrisa gigante en la cara al recordarlas... estas serian las principales, las de las sonrisas más grandes y recuerdos más gratos:
ALF (1986)
ALF es una de las primeras series que seguí fielmente, pese a que estaba ultra chico me las arreglaba para no perdérmela y, actualmente, cada vez que la pillo me quedo pegadísimo y me río igual que hace casi 20 años (auch!... viejazo!).
Lo simple de la historia, lo cotidiano de los problemas que enfrentan los personajes, pese a lo descabellado que parece el poner a un ET viviendo como si fuera un estudiante de intercambio en casa de una familia común y corriente, las bromas livianas y, obviamente, Gordon Shumway (a.k.a. Alf) me hacen imposible no enganchar... además recuerdo que a mi abuelo le cargaba, no entendía como me gustaba algo tan absurdo y reclamaba cada vez que me pillaba viéndola, pero aún así siempre la veía conmigo
Eerie, Indiana (1991)
Como buen hijo único, en los ratos que estaba solo en casa me las arreglaba como fuera para no aburrirme y así inventé un montón de juegos... desde circuitos de carreras en los que muchos de mis autos de juguete pasaron a mejor vida, hasta “disfrazar” a mis perros y dármelas de domador de leones o cazador... también fui explorador y detective, así que al toparme en la tele con un tipo casi de mi edad y al que le pasaban demasiadas cosas increíbles, me era imposible no enganchar.
No recuerdo los detalles de la historia, pero sí que Marshall llegaba con su familia a Eerie, Indiana, en el pueblo pasaba de todo pero nadie pescaba... así que él y su mejor amigo se las ingeniaban para resolver los misterios, en los que casi a diario, se veían involucrados: pie grande hurgueteando en los basureros, Elvis vivo y paseándose como si nada, gente que no envejecía, en fin... cuando digo “de todo”, no exagero.
Gilmore Girls (2000)
Casi siempre que digo “nunca me perdía a las Gilmore”, me dicen alguna tontera... lo típico es “pero si esa serie es pa’minas!!!”... “me da lo mismo - o alguna frase por el estilo bastante menos correcta - tiene a Lorelai!!!!!”, es lo que suelo responder. Esa tipa es lo máximo, si pudiera elegir a la futura madre de mis hijos por catálogo... de seguro seria alguien muy parecida a ella, especialmente por un detalle: al igual que yo, toma café en cantidades que a más de alguien podría dejar en coma!... además le dieron un sentido del humor increíble y saca la “referencia pop” a la menor provocación (que su perro se llamara Paul Anka, fue la guinda de la torta).
Los personajes secundarios se complementan a la perfección y hacen que todo encaje de modo notable. Además el “madre ultra aperrada, sin padre que la complemente a tiempo completo”, me suena demasiado familiar... y, en muchos aspectos, la relación Lorelai/Rory no deja de recordarme a la relación que tengo con mi mamá, pese a la diferencia de género.
Mad About You (1992)
Antes de Paul Anka, Mr. Muggles o Digby, existió Murray... el perro de Jamie y Paul. Me encantaba la neurosis de ellos dos y el modo en que armaron su relación... también el que los mostraran “enfrentándose” a cuestiones tan simples como comprar un pantalón para una entrevista de trabajo y la ida a la tienda resultara toda una aventura, llena de diálogos increíbles y situaciones graciosísimas.
Los personajes son demasiado “normales” y las historias súper habituales, y es en esos puntos donde radica su encanto. Puede que no sea la comedia que más me hace reír, no en los niveles de Will & Grace o Friends, pero es lejos la que más me gusta. Cuando hicieron la versión chilena, pensé seriamente bombardear TVN... pero me salía un poco caro conseguirme un misil o algo así.
My So-Called Life (1994)
Siempre lo digo: muy rara vez he enganchado con series “juveniles”, pero esta es la excepción. Aunque la gran diferencia está en que al momento de verla tenía casi la misma edad que los personajes.
El cuento gira en torno a Angela (personaje por el que a una ultra pendeja Claire Danes la nominaron al Emmy y se ganó el Globo de Oro como mejor actriz de serie dramática) y sus amigos... tipos quinceañeros, con todo lo que ello implica: el primer enamoramiento, problemas en casa, cahuines en el colegio, incluso los rollos del compadre que no está seguro de su sexualidad... nada que no hayamos visto un montón de veces en series recientes, pero contado de un modo diferente, muy cercano, nada pasaba a la ligera y rara vez caía en caricaturizaciones. Lo que hoy me gusta demasiado es que los problemas de los personajes eran/son súper universales.
The X-Files (1993)
Para el volón científicotecnológicomisterioso, aderezado con complots gubernamentales y demases, hoy tengo a Fringe... serie que, casualmente o no, es del mismo canal que dio a los Archivos X en los 90's.
En su momento Mulder y, especialmente, Scully me dieron vuelta el seso... al menos hasta la quinta temporada, y lo choro del cuento es que mi mamá enganchó, creo qué, más que yo. Eso de sentarnos frente al televisor sagradamente cada jueves por la noche, para luego discutir y elaborar teorias cada vez más absurdas para explicarnos qué demonios pasaria más adelante, era demasiado entretenido y, sin duda, parte importante de los recuerdos que marcan la complicidad que hemos construido con los años.



